LeoSadismo

Implementando el sadismo como medio para conseguir el fin del placer, ultima frontera del extasis ocultado por la sociedad
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Motohiko Odani - SP4 the Specter: What Wanders in Every Mind, 2009

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Motohiko Odani - SP4 the Specter: What Wanders in Every Mind, 2009

El buzo dice al hombre práctico

Bien hecho es lo que haces: anda, conquista el Polo;
anda, edifica pueblos, descubre algún pactolo,
ensucia con tus fabricas el cielo, mercader;
ladino medra, lucra con ingenio… y con dolo.
Pero no hagas rüido cerca: ¡déjame solo
explorar otro mundo que tú no puedes ver!

Mientras que tú desdeñas al hombre que no gana
dinero, mientras paces en la abundancia, yo
descenderé al abismo de la conciencia humana.
¡Quién sabe si tú mismo, tras las vidas, mañana,
ya afinado, contemples la perla soberana
que el buzo en los abismos del alma descubrió!

Amado Nervo

¡Ay infeliz México mío!
Mientras con raro desvarío
vas de una en otra convulsión,
de lado opuesto de tu río
te está mirando, hostil y frío,
el ojo claro del sajón.

—Amado Nervo, A México

Malas lenguas (1911)

Sexagenarias carnes desnudas,

merced a escote fenomenal;

condesas gordas y mofletudas,

marquesas bastas y bigotudas,

duquesas de una fealdad… ducal!

-Damas muy nobles… ¡y muy añejas!,

pero empeñadas en que París

las vuelve jóvenes de puro viejas,

oxigenándolas cabello y cejas

y al calendario dando un mentís…

-Niñas menudas y regordetas,

de pocas libras y muchos pies:

muy parlanchinas, muy pizpiretas,

muy deportivas, esnobs, coquetas

y hablando un mal francés.

-Viudas a caza de un distraído,

chicas dispuestas a dar el sí

por casa, coche diario… ¡y aburrido!

-Chico, ¡qué baile más aburrido!

-¡Yo ya me marcho! ¡Me voy de aquí!

Amado Nervo, de Serenidad

…Pero tuve miedo de amar con locura,
de abrir mis heridas, que suelen sangrar,
¡y no obstante toda mi sed de ternura,
cerrando los ojos, la dejé pasar!

Cobardía, Amado Nervo, de Serenidad

Dominio

Unos ojos verdes, color sulfato de cobre;
unos rizos rubios, de pálido sol boreal;
un cuerpo alargado, con ocho cabezas de altura;
un extraño espíritu,
¡complejo, profundo, huraño y audaz!

Una voz que finge venir de muy lejos…, acaso
de un mundo en que todo lo nuestro será aberración,
y un amor tiránico, fatal, exclusivo, imperioso,
¡que ya para siempre
con un timbre de acero mi vida selló!

Amado Nervo, de Serenidad

Pas même un futuriste

Yo no sé nada de literatura,
ni de vocales átonas o tónicas,
ni de ritmos, medidas o cesura,
ni de escuelas (comadres antagónicas),
ni de malabarismos de estructura,
de sístoles o diástoles eufónicas…

O que cela m’attriste,
mais… je ne suis pas même un futuriste!

Abomino de la pedantería,
y el solo título de <Humanidades>
,e indigesta el almuerzo… Poesía,
polo eterno de las idealidades,
¡qué ajena eres a esa algarabía
de necios dómines! Mas no te enfades
Diosa, ¡que aún nos queda la ironía!

O que cela m’attriste,
mais… je ne suis pas même un futuriste!

Amado Nervo, de Serenidad

Nocturno parisiense (desde la terraza de un café)

Pasa la barba poética,
fluvial y profética,
de un bohemio que no come nada…

Pasa la faz apoplética
y congestionada
de un vividor…

Pasa, hética,
alguna peripatética
trasnochada,
muy pintada…

Pasa un apache con una
golfa. -Queda el bulevar
enconmendado a la luna
de París…

¡Voyme a costar!

-Bueno, y a qué tanta vana
verba…
-Pues pregúntalo
mañana;
hoy es tarde y tengo gana
de faire dodo!

Amado Nervo, de Serrenidad